El arte de hacer botas


Después de 4 décadas haciéndolo seguimos considerando cada par de botas una gran victoria; nuestra aportación a la humanidad. No ha sido fácil. Pero si un pacer. Hacer que una idea se trasforme en las manos de un leal artesano hasta convertirse en una obra de arte.

Es una experiencia única, ¡Y es digna de contarse!

Primero que nada, debemos decir que todo lo que hacemos aquí en Caborca, este hecho con pasión; Amamos nuestro oficio y nos encanta hacerlo bien. Cada toque, cada detalle, cada pincelada. ¡Todo!; está meticulosamente elaborado con amor.





Somos más de 600 colaboradores


Y nuestra especialidad es el trabajo hecho a mano. La mayoría somos de León, Guanajuato, una ciudad con gran tradición zapatera, lo que significa que el negocio de la piel y el calzado corre por nuestras venas, el sentimiento artesanal esta en nuestra sangre y nuestras manos son herederas de las técnicas de nuestros antepasados.





"Hacer botas perfectas es un arte
que requiere maestría y experiencia"



Todo empieza con nuestro equipo de diseño. Ellos son los que poseen la sabiduría creativa. Con gran sensibilidad e intuición seleccionan las hormas, las pieles, los bordados y los acabados que se unirán para dar nacimiento a sublimes obras inigualables. Ellos vacían todos sus deseos creativos en una hoja de papel que luego se convierte en boceto y después en realidad.

Llevar una idea a la realidad es una labor monumental que el equipo de “Desarrollo” tiene que realizar. Ellos se encargan de tomar las propuestas más creativas de los diseñadores y transformarlas en cómodas botas que se ajusten perfectamente. Básicamente se trata de convertir los bocetos en patrones que se puedan leer en el área de producción.

El corte, el pespunte, los bordados, el montado a mano y el welt son solo algunos de los pasos que son parte de la fase de construcción de nuestras botas. Algunos de ellos aún se llevan a cabo conforme a la tradición, pero otros han evolucionado y se han profesionalizado para lograr una mejor calidad.






Por ejemplo, el montado a mano, -cuando se une la piel con la horma que le dará forma-, es un proceso muy importante que nos gusta presumir mucho ya que se sigue haciendo como lo hacían los artesanos en la antigüedad; esto nos permite darle a cada bota la atención que se merece y el resultado son productos que duran mucho más.

También está el proceso de bordado que tan cuidadosamente está realizado para dar personalidad a nuestras botas. Coloridas formas convergen para adornar de manera excelsa nuestros productos, los cuales son reflejo inigualable de quienes somos.


Pero sin duda el rey de nuestros procesos es el goodyear welt, el cual es el proceso por medio del cual ensuelamos nuestras botas, les damos soporte y las hacemos resistentes. Consta de una doble costura que por un lado une el corte con el cerco y por otro une al cerco con la suela.

Este es el mejor método que podríamos utilizar para fabricar tus botas, ya que además de ser una característica muy distintiva de las mismas, proporciona un impresionante nivel de seguridad y genera que el calzado sea más durable.

Y bueno…así es como hacemos botas. Soñamos, creamos, nos ponemos en contacto con nuestros más profundos sentimientos y le damos voz a lo que está en el alma. Así es como entregamos lo que realmente creemos que es una expresión de nuestro espíritu generoso.

Nuestras pieles, nuestros materiales, nuestra propuesta y nuestros acabados hechos a mano no podrían ser otra cosa ¡más que una bella expresión de nuestro ser!